En julio del año 2011 publiqué en este blog una sucinta
biografía de don Vicente Claro Montenegro, padre del fundador del Cuerpo de
Bomberos de Santiago (1863), don José Luis Claro y Cruz. Pero ahora, releyendo el documentado
libro "La Contrarrevolución de la
Independencia de Chile" de don Cristián Guerrero Lira (Editorial Universitaria, 2002), encuentro un
sorprendente dato: don Vicente Claro Montenegro figura en la lista de los
militares patriotas deportados a la isla de Juan Fernández por el gobierno de
Marcó del Pont en 1814.
Al repasar esa lista de militares destacan los nombres de
Juan Rafael Bascuñán, quien era en ese entonces comandante de los Granaderos en
1814, la unidad creada y comandada en sus inicios por Juan José Carrera. Y se
agregan Manuel Blanco Encalada, Juan de
Dios Puga de relevante actuación en los primeros encuentros, y Pedro José
Benavente, integrantes todos ellos del grupo de dieciséis altos oficiales
desterrados. Y si pasamos nuestro dedo índice por la dramática lista podemos señalar
además la presencia de varios sacerdotes acusados de independentistas.
A uno
de ellos lo vamos a destacar porque don Laureano José Díaz, presbítero de la
diócesis de Concepción, fue acusado de ser partidario de la junta patriótica de
Valdivia de 1811, siendo detenido y quedando bajo arresto domiciliario para ser
enviado, más tarde, a la zona de Arauco. Al producirse la campaña de 1814 que
terminará en la plaza y calles de Rancagua (van a hacer doscientos años en
octubre), el presbítero se desempeñaba como capellán del regimiento de Granaderos,
entregando sus santos óleos a los heridos y muertos de la tragedia de Rancagua.
Ahí fue detenido y enviado más tarde a la isla presidio de Juan Fernández.
Tampoco
podemos dejar de lado a destacadísimas personalidades desterradas y que integraron
en algún momento el gobierno patriota, como don Ignacio de la Carrera, padre de
los hermanos Carrera y vocal de la Primera Junta Nacional de Gobierno, y el
sacerdote y Miembro de la Junta de Gobierno de 1814 don José Ignacio
Cienfuegos, a quien debemos recordar además por haber formado parte de la
comisión que dio vida al Instituto Nacional en 1813.
Después
de la victoria patriota en Chacabuco el poder político pasó a manos de los
independentistas. Y así como había urgencia de asumir la nueva administración,
no escapó a las autoridades el destierro de sus compatriotas, que según se
sabía estaban bajo la custodia de una guarnición militar al mando del capitán
de Talaveras don Ángel de Cid. Para rescatar a los patriotas se envió el
bergantín Águila, al mando del
subteniente de cazadores Raimundo Morris, inglés al servicio de Chile, con una
compañía de 25 soldados.
Nos
vamos a saltar los detalles. solo diremos que la nave zarpó desde Valparaíso el
día 17 de marzo, arribando a la isla el día 24. La misión se cumplía sin resistencia
y con pleno éxito. El 31 de marzo el puerto principal de Chile recibía con
júbilo a sus desterrados, entre ellos don Vicente Claro y Montenegro, padre del
futuro fundador del Cuerpo de Bomberos de Santiago don José Luis Claro y Cruz,
quien nacería el año 1826.